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Pan casero sin harina de fuerza

El pan es un alimento fundamental en la dieta mediterránea. Con una historia 4000 años, es un alimento saludable a tener siempre presente en nuestras mesas. Al preparar tu propio pan casero podrás controlar la calidad de sus ingredientes y disfrutar de una preparación cuidadosa que hará gozar a toda la familia.

Este pan casero es rico en hidratos de carbono de absorción lenta y aporta una pequeña cantidad de proteínas de origen vegetal. Calcio magnesio, sodio, potasio, fósforo, son los minerales más abundantes y niacina como vitamina hidrosoluble más abundante.

El pan permite equilibrar desayunos completos y como acompañamiento a carnes y pescados en las comidas principales del día.

Foto de la receta

Ingredientes

  • 730 g harina (10% proteínas)
  • 20 g gluten
  • 420 ml agua
  • 1½ cucharadita de sal
  • ½ cucharadita de azúcar
  • levadura de panadería para 750 g de harina
Tiempo: 2 horas  
Dificultad: Media

Si no dispones de harina de fuerza 000 adecuada para panificar solo tienes que comprar gluten en herboristerías o tiendas de dietética, se suele vender para preparar seitán. Una cucharada sopera colmada es suficiente para convertir 1 Kg de harina común (española) en harina de fuerza, panificable.

Tamiza en un cuenco la harina y el gluten. Añade el azúcar y la levadura desmenuzada o deshidratada. Calienta 420 ml de agua mineral y disuelve en ella la sal. Menea todos los ingredientes con la ayuda de una cuchara y cuando esté mezclado, vierte el contenido del cuenco sobre la mesada. Amasa hasta que obtengas una masa homogénea, fina y elástica, necesitarás unos 10 minutos. Vuelve la masa al cuenco, tapa con una película de plástico y deja reposar en lugar tibio para que fermente hasta que doble su tamaño en una hora aproximadamente.

Una vez levado vuelve a poner la masa sobre la mesada y amasa por un minuto, divide en dos y dales la forma que desees (trenza o pan grande). Coloca sobre papel de horno en la bandeja de horno para que leve de nuevo tapado con un lienzo hasta que doble de nuevo su volumen en unos 20 minutos. Si hace frío puedes hacerlo en el horno a 50ºC

Entalla el pan a tu gusto con un cuchillo bien afilado y al bies. Si buscas un costra gruesa deberás introducir en el horno una cazuela con agua hirviendo. No necesitas precalentar el horno, solo aumenta la temperatura a 220ºC para cocerlo en 40 minutos. 10 minutos antes de terminar la cocción saca los panes de la bandeja y colócalos sobre la rejilla para que se cocine mejor la base, retirando del horno la cazuela de agua.

Comprueba la cocción golpeando la base del pan cocido con los nudillos, debe sonar a hueco. Saca del horno y deja enfriar sobre una rejilla.

Este pan dura una par de días en perfectas condiciones. Si quieres que te dure más puedes congelarlo cortado e ir descongelando a medida que lo necesites.

Publicado el Categorías Panadería

Acerca de Ana González-Román Ferrer

Diplomada en Nutrición humana y dietética por la Universidad de Barcelona. Postgrado en fitoterapia: plantas medicinales y salud por la Universidad de Barcelona.

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