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El ayuno en la dieta de adelgazamiento

Uno de los métodos más extendidos e ineficaces para adelgazar es el ayuno. Saltarse una comida completa no ayuda a perder peso pero, puede producir un malestar importante.

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¿Por qué los alimentos que engordan sacían poco?

Si tomamos 100 gramos de diferentes alimentos veremos como los más grasos y habitualmente los más agradables al paladar, son los que nos aportan mayor energía. Los alimentos que más energía aportan son los potencialmente engordantes. Así pues, los alimentos más calóricos, las grasas, son los que menos sensación de saciedad aportan mientras que las verduras u otros alimentos ricos en carbohidratos y fibra (cereales integrales) sacían rápidamente y sobretodo si van acompañados de agua.

Este fenómeno responde a la necesidad ancestral de almacenamiento en previsión a próximas épocas de escasez alimentaria. El organismo de los hombres primitivos (y el nuestro sigue igual), sabiamente se preparó para que pudiéramos comer, sobretodo, alimentos muy calóricos. Éstos se almacenan en forma de grasa y se guardan como oro en paño. El organismo se sacía rápidamente con los alimentos ricos en fibra pues se aprovechan poco. Por ello, se eliminan rápidamente.

El ayuno para adelgazar

Solo se puede engordar comiendo más de lo que se quema por lo que, en principio, no importa en cuántas ingestas hagas los aportes energético. El problema es que si dejas pasar demasiado tiempo entre cada ingesta, no vas a comer lo mismo y será irresistible que necesites comer más. El hambre no perdona. Por ejemplo, puedes sentirte medianamente bien comiendo solo 1 Kg de pan a lo largo del día pero, si te lo comes todo para desayunar, no llegarás a la noche sin padecer sensación de hambre y, por lo tanto, tendrás que comer algo más.

Intentar saltarse una comida y no pasar hambre es poco menos que imposible. En caso de ayunar, existen 2 posibilidades:

  1. Que pases un hambre atroz, irresitible y que no consigas calmarlo ni con una comida completa. Esta situación no la podrás repetir muchas veces porque te sientes mal. Así no consigues adelgazar.
  2. Que no pases hambre pero que luego, a la comida siguiente, necesites gran cantidad de comida para saciarte. Puedes llevar a cabo el ayuno durante un largo periodo de tiempo pero sin darte cuenta, el resto de comidas del día aumentarán en cantidad y valor energético (calorías). Así no consigues adelgazar.

El secreto fundamental para conseguir adelgazar es comer muchas veces al día de manera que no llegues a sentir hambre y no tengas que satisfacerlo. Satisfacer el hambre significa:

  1. Ocupar el estómago totalmente (llenarlo)
  2. Esperar la secreción hormonal indicadora de "estómago lleno" vaya al cerebro y éste responda inhibiendo la sensación de hambre. Durante la espera sigues comiendo porque tu cerebro no ha respondido todavía con sensación de saciedad.

Comer muchas veces no es comer ni mucha cantidad ni muchas calorías sinó, saber elegir los alimentos menos calóricos y repartirlos a los largo del día y de la semana de manera que consigas una dieta de adelgazamiento equilibrada.

Comer mucho y espaciado o comer poco y seguido

Las comidas copiosas obligan al organismo a almacenar gran parte de los nutrientes energéticos en forma de grasa. Al cabo de varias horas, cuando vuelvas a comer, el organismo demuestra su necesidad con una gran sensación de hambre que solo puede ser calmada con mucha comida. Además la sensación de hambre tardará en desaparecer 20 ó 30 minutos, después de tener el estómago lleno pues, es el tiempo que tarda la respuesta química de la saciedad en comunicarlo al cerebro. En este tiempo es probable que no hayas dejado de comer todavía porque realmente sientes hambre.

Si las comidas son escasas pero poco espaciadas en el tiempo, es decir, si haces una dieta fraccionada en 5 ó 6 comidas al día (3 principales y 2 ó 3 complementarias), entonces los nutrientes absorvidos por el organismo no pueden ser guardados porque tienen que ser consumidos inmediatamente. Cuando se terminan, tendrá que utilizar las reservas, o sea que perderás peso tranquilamente y sin pasar hambre.

Efectos que causa la comida copiosa tras el ayuno

El problema de comer comer mucho en una sola comida es que, una vez terminada la digestión (unas 2 horas) hay en la sangre una gran cantidad de nutrientes que no es posible mantener en circulación por ser excesiva. Este exceso se almacena rápidamente para mantener el equilibrio sanguineo. La forma más rápida de almacenar el exceso de nutrientes energéticos es engordando los adipocitos (células grasas de almacenamiento, creadas desde el nacimiento hasta los 6 años). Una vez la sangre no tiene nutrientes energéticos en exceso, comienza a consumir los que hay circulando. Como circulan pocos nutrientes energéticos, en poco tiempo vuelve a aparecer la sensación de hambre.

Los nutrientes energéticos son 3:

Si, en vez de ayunar, comes cada 2½ ó 3 horas poca cantidad porque no sientes hambre entonces, los pocos nutrientes que llegan al torrente sanguineo se quedan circulando para su inmediata utilización. No se almacenan nutrientes porque no hay exceso y mantienes estables las concentraciones sanguíneas de las variables alimentarias.

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Nota: Las dietas terapéuticas deben ser personales y dependen de su situación médica y de su cultura alimentaria concretas. La especificación de alimentos (menús concretos) útil para usted no sirve al próximo visitante y por ello, la información que ofrecemos es genérica.
Publicado el Categorías Dietoterapia

Acerca de Ana González-Román Ferrer

Diplomada en Nutrición humana y dietética por la Universidad de Barcelona. Postgrado en fitoterapia: plantas medicinales y salud por la Universidad de Barcelona.

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