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Pan árabe de sémola

El pan de sémola tiene un valor nutricional equivalente al del pan blanco de harina de trigo. Rico en hidratos de carbono de absorción lenta y vitaminas del grupo A, sodio, potasio, magnesio y algo de calcio.

El pan forma parte de la dieta equilibrada y es fundamental en la dieta mediterránea.

Este pan es tierno y de sabor suave y sirve igual para acompañar carnes y pescados como para preparar bocadillos.

Foto de la receta

Ingredientes

  • 500 g harina blanca de trigo panificable
  • 250 g de sémola fina (semolina) de trigo duro
  • 440-465 ml agua
  • 15 g sal
  • 10 g azúcar
  • 15 g levadura fresca
Tiempo: 4 horas  
Dificultad: Fácil

El típico pan árabe de sémola se puede preparar en casa sin dificultad ninguna y aguanta tierno varios días... si no se come primero.

Prepara primero una esponja en unos minutos: mezcla 150 g de harina, 90 g de agua tibia y toda la levadura fresca desmenuzada. Amasa por 2 ó 3 minutos y deja fermentar tapado hasta que doble el volumen inicial, una hora aproximadamente a temperatura ambiente.

Una vez tienes la esponja fermentada, trocéala y mézclala con el resto de ingredientes en un cuenco añadiendo el agua gradualmente hasta conseguir una masa bien ligada, húmeda pero no muy pegajosa. Coloca en la mesa y amasa vigorosamente durante 10-15 minutos hasta que la masa esté suave y elástica.

Una vez amasada, divide en dos piezas de igual peso, bolea y deja reposar tapadas 30 minutos en un lugar cálido.

Tras el reposo la masa se ha relajado y puedes aplanar las bolas para conseguir 2 tortas redondas de un grosor aproximado de 1.5 cm colocadas sobre sendos papeles de horno espolvoreados con sémola. Deja fermentar tapado con un trapo y un plástico por encima hasta que doblen su volumen inicial, aproximadamente 1½-2 horas.

Antes de que lleguen al punto de fermentación deseado, precalienta el horno a 250ºC con la bandeja dentro o con una piedra para hornear que necesitará unos 30 minutos para estar lista.

Justo antes de hornear, pincha varias veces con los dedos o con un tenedor y hornea sin vapor por 10-15 minutos hasta que esté dorado y con la corteza blanda. Deja reposar sobre una rejilla y repite el horneado con el otro pan.

El resultado es un pan blanco, suave y esponjoso de corteza blanda, que aguanta varios días sin secarse en una bolsa de tela. Y más en una de plástico, claro.

Verás qué fácil es comer pan casero diariamente.

Publicado el Categorías Panadería

Acerca de Ana González-Román Ferrer

Diplomada en Nutrición humana y dietética por la Universidad de Barcelona. Postgrado en fitoterapia: plantas medicinales y salud por la Universidad de Barcelona.

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